Todos no estamos despidiendo y yo por algun razón me había olvidado de algunos quehaceres, sino cotidianos, algo cercanos, o bien, no recuerdo la maldita pablabra, esporádicos?, aah I suck. Bueno, el asunto es que por mi parte yo me retiro de mojada a Tucson todo este verano, a juntar la cantidad necesaria, y un poco más, para una de esas agencias que te mandan de niñera a algunas partes de por ahí, son las mismas que según mucha gente te venden como carne a los padres de familia para que cometan contigo los actos más repulsivos, traumáticos, bla bla bla, (en realidad no tengo más sinónimos, I suck again¡) el asunto es que mucha gente ya me ha dicho me van a violar por allá, o me van a mandar a trabajar a áfrica a una mina de cobre, osea ni de oro. Bueno, son cosas que la gente dice, y por más que quiero prestárles atención, no puedo, se me hace una pérdida de tiempo muy grande, preocuparme por ese tipo de cosas, osea, igual y si me puede ir de la chingada, pero digamos ya que el pinche frío, estará super gacho, ylamadre, o de repente que se yo, me la llevaré teniendo accidentes diarios, acá, ke se yo.
El pedo es que todo es tan mental.
Lo que nunca me ha resultado tan mental, es el aspecto, del recuerdo, y la nostalgia, esa ni aunque me inyecten un 20 de felicidad haha, puro pedo. El pedo es que a la madre, voy a extrañar, ahora si que extrañaré, de adeveras, y yo soy muy mala extrañando, apesto para extrañar, valgo madres para extrañar, soy una loser cuando extraño. Por eso tengo miedo, asumo que es normal, pero tengo miedo.
Dejar de ver ciertas caras, oir ciertas voces, sentir cierto tacto, ciertos cariños. No hay que ponerlo dramático, aunque llegue alguna vez a sentirse así, las cosas son normales, aunque aparenten no serlo, aunque el dolor las pueda hacer parecer anormales, parece que con el tiempo se vuelven normales, de nuevo.
Parece que todo esta en la manera de como las vemos, nosotros, siempre nosotros.
Por mientras trataré de ver esas caras, oír esas voces, sentir esos tactos, estar con esas personas que se extrañaré.
Si tan sólo no fuera necesaria la necesidad de necesitar ciertas cosas, pero a la madre, que buenos son los cambios.