Sucede que un dia una tiene cierta edad y actúa de manera acorde a la edad, cuando uno es infante las mismas cosas que pasan cuando uno no lo es, pasan. Así de niño uno no reaccionará a cierta sorpresa, como reaccionará alguien mayor.
Cuando era niña 4-5 años digamos, un niño murió, recuerdo que supe que era un niño el que había muerto, pero aún, morir no le era familiar a mi sentido común, si es que existía tal cosa para mi. Ya en el entierro, seguramente jugando los juegos mentales que de niños se suelen tener, yo comencé a reir, había demasiada gente como para que mis sonidos no se abrieran paso entre aquella red de pesares. Ya no recuerdo porque lo hice, no se porque me reí tanto, por qué habría de tener una razón?, era una niña, los niños no preveen. Recuerdo estar parada enseguida de una cruz, cuando de toda esa población de llantos adoloridos una mano se aproximo a mi mejilla, lo siguiente que recuerdo fue, darme cuenta que una de mis tías me había dado una cachetada, enojada me dijo que no me riera.
Mi tía ya no vive, hace años que murió.
Hace algún tiempo escuché una historia de cuando era aún más pequeña, en aquellos tiempos en los que quizá apenas había aprendido a caminar. Ese día ibamos a visitar a unos tíos de esta colonia de calles anchas donde se podían estacionar los carros en la calle frente a las casas por las dos aceras. Cuando mi papa estacionó el nuestro todos se bajaron, y yo, pues, alguna persona me bajó a mi, o yo me bajé, no sé, pero lo que pasó fué que quizá los demás simplemente me perdieron de su contacto visual, justo en el momento en el que a un conductor de un gran trailer se le ocurrió pasar por enfrente de nosotros. La persona que me vió, se dió cuenta que iba directo a acercarme a un final muy probable y consiguió detener mis torpes pasos fue mi tía, la que ya no vive, la que hace años murió. "Se puso blanca", eso dice mi mama de mi tía cuando ésta se dió cuenta del peligro que acababa de ocurrir.
Entonces hoy lamento que ya no esté, pero lamento más que suela recordarla más por aquel accidente en el cementerio, que por haber detenido aquel probable término de vida. Es simplemente que ni siquiera recuerdo que haya pasado, era demasiado chica. Si las cosas hubieran ocurrido al revés, si hubiera sido más chica durante aquel entierro, y más grande durante aquel posible accidente, hoy sólo lamentaría su ausencia.
Bien, de cualquier manera, no importa que demonios lamente, a fin de cuentas una vez ido no hay viaje de regreso. Mi vida ha seguido, en cierta manera gracias a ella, por lo menos así lo cuenta la historia.
Bien, de cualquier manera, no importa que demonios lamente, a fin de cuentas una vez ido no hay viaje de regreso. Mi vida ha seguido, en cierta manera gracias a ella, por lo menos así lo cuenta la historia.
La vida ha seguido, llena de sorpresas, y este escrito fué lo primero que pensé al querer explicar porque es que pienso eso de la vida.
**Esa fuckin mariposa no se dejaba fotografiar**
No comments:
Post a Comment