Qué se puede decir en una situación como ésta, en un día como éste, por este medio, sin ninguna intención de escribir algo en específico, sin nada que se quiera decir. Supongo que se comienza con un saludo cordial a cualquiera que pudiese leer estas palabras, y después hablaría sobre las distintas situaciones que el destino, la suerte o la energía trajo a mi cotidianeidad, o quizá el efecto de alguna variación de esas tan frecuentes, que la hacen a una hablar de más en conversaciones, ajenas y no tan ajenas. He de decir que no encuentro la manera, es decir, quizá el problema no soy yo, podría decir que el problema es el destinatario, en realidad creo que todo proviene de ese factor. Con que fin querría decir y decir y ser leída; que provecho podría sacarle, si todo se resume a el hecho de contar anécdotas, explicar sucesos, escupir conocimiento o elaborar discursos como el que acabo de expresarles. Es tan simple en esencia y me resulta tan complicado, podría hacerlo siempre para algún cuaderno que no será leído, a en alguna canción que se no será escuchada. Pero hoy lo estoy haciendo así, y me resulta complicado aceptar el hecho de que lo haré, más no el cómo lo haré.
Es fácil contar un día entero, pero hoy mi día estuvo demasiado húmedo, entiéndase por húmedo lo que al clima le compete, (morbosos), y no es grato recordar como mis zapatos se llenaban de agua al cruzar las lindas calles de la Uni, ni como me hicieron dar mil vueltas para poder conseguir la méndiga pelicula de Arturo Ripstein y algún libro de Luis Zapata, esta burocracia como me cae en la punta de la que no tengo, pero mejor no digo nada, que es mi madre a la que le va peor, ella es la de las vueltas en el imss y todas esas demas instituciones; luego el nefasto, cabrón, hijo de su muy puta madre de este wey que no se como se llama, me cambia el horario de una materia que desconfigura en demasía toda mi equilibrada rutina. No mames tuve que caminar por tres horas consiguiendo cositas escolares, con agua en los dedos, o en las uñas, porque olvido cortarlas y no se ven ni se sienten sanitarias.
Si¡, ya se me soltó la lengua, y creo fue entretenido, lo cual preocupa pero no estresa, así que me seguirán leyendo uno de estos días.
Con mucho pero sin más, iré al vicio, (the oranges u know¡)